sábado, 17 de abril de 2010

El proyecto educativo para menores ´pillados´ con droga se inicia este año

Un problema administrativo ha retrasado la puesta en práctica del programa

La Policía Local de La Laguna cachea a unos jóvenes. / josé luis gonzález


LA LAGUNA El programa municipal de reeducación de menores de 18 años que hayan sido denunciados por la Policía Local por tenencia o consumo de sustancias estupefacientes será una realidad este año. Tras haber sido anunciada esta iniciativa para 2009, un problema administrativo impidió su puesta en marcha hasta la actualidad, aunque desde la Federación de Asociaciones de Vecinos FAV Aguere aseguran que "de este año no pasa".
Según el vicepresidente de la federación, Francisco Haro, el culpable del retraso es un trámite de cesión del local seleccionado, que pertenece al Patronato de Deportes. El Ayuntamiento decidió cedérselo a la FAV para desarrollar esta labor pero, tras aceptarles el documento en el que se refleja que el desarrollo de esta labor es compatible con las características de la sede, ya sólo queda esperar a la finalización de los trámites que han retrasado la cesión. "Sin embargo, este año sale el proyecto seguro, y lo antes posible", manifestó a ACN Press Haro.

Este centro podría acoger a unos quince jóvenes que deberán cumplir satisfactoriamente, y en colaboración con sus familias, las medidas oportunas para alejarse de las drogas y evitar el pago de la sanción por "concienciarse y aplicar prácticas de vida saludable". Desde la Concejalía de Juventud consideran que esta iniciativa es "muy importante" y esperan poder ponerla en práctica lo antes posible.

El proyecto se concibe como una experiencia piloto en el municipio, su ejecución tendría un año de duración y contempla un conjunto de acciones de sensibilización para los adolescentes y jóvenes que se acojan a él. Cuando se localice a un joven con asuntos de trapicheos, se le ofrecerá o pagar una multa o hacer trabajo de colaboración en su entorno. Eso evitará el desembolso económico pero obligará al joven a realizar en compensación otras labores para la comunidad como pintar un polideportivo, arreglar un jardín o cualquier otra actividad en beneficio de los ciudadanos.
Si se trata de un consumo ocasional o experimental, el menor podrá participar, durante dos meses, en el programa junto a su familia. Asistirá a sesiones de trabajo de manera individual y junto a sus familiares en las que se intentará propiciar cambios en sus actitudes y hábitos de conducta, así como facilitar su contacto con redes de apoyo con otros jóvenes.

publicado en La Opinion

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